Los que perdían las citas éramos nosotros.
Kevin pasó años dentro de cruceros y soporte aeronáutico — sectores donde una reserva es el producto entero y una consulta perdida es un camarote que zarpa vacío. Carlos los pasó llevando medios pagados, viendo a clientes volcar dinero en anuncios que empujaban a la gente hacia un teléfono que nadie contestaba.
El mismo problema desde dos lados: la demanda nunca fue el cuello de botella. Lo que se rompía era todo lo que venía después del clic.